postales de San Valentín
La historia de las postales en el Día de San Valentín proviene del siglo III y se sitúa en el antiguo Imperio Romano. Cuenta la la leyenda de San Valentín que mientras este permaneció encerrado por casar a enamorados por el rito cristiano a escondidas, dio clases a la hija del carcelero de la que se enamoró perdidamente. El mismo día de su ejecución, el sacerdote envió a su amada una carta de despedida demostrándole su amor eterno y en la que firmó como "de tu Valentín".
Estos fueron los inicios y con el paso del tiempo las tarjetas de San Valentín se convirtieron en un símbolo para expresar el amor hacia los seres más queridos. En un principio eran postales con notas o escritos que hacían referencia a la amada y al amor que se sentía. Poco a poco se fueron adoptando figuras emblemáticas como la de Cupido, el dios romano del amor.
La decoración de las postales ha ido aumentando con el paso del tiempo y se empezaron a añadir versos, poemas e incluso imágenes que representasen mejor el amor que se siente. Corazones, labios que representan besos de cariño, flores de todo tipo, figuras animales que se abrazan o cualquier tipo de imagen o guiño que entiendan la pareja de enamorados... todo vale para conquistar a esa persona que quieras que comparta tu vida.
El Día de los Enamorados no sólo es un día para que las parejas ya establecidas muestren su cariño sino que también es un día especial para conquistar a la persona amada. Frases como "Te quiero" o "I love you", se han convertido en las más usadas en estas tarjetas para mostrar todo nuestro romanticismo.
Las postales tienen un significado más íntimo y privado que los regalos que generalmente se realizan este día. Los ramos de rosas, las joyas, los bombones, los peluches, las cenas románticas, etc. muestran el amor que se siente hacia una persona pero son efímeros. Las postales de amor son capaces de conservar y mantener vivo esas letras y palabras de sentimiento y romanticismo hacia la persona amada con cada lectura.
Hoy en día siguen siendo tradición en todo el mundo y, después de las postales de Navidad, son las que más se envían en todo el año.



